miércoles, 14 de enero de 2009

ESPECTACULAR OPERACIÓN EN CARTAGENA

Agentes de paisano toman un hipermercado para desmontar una red nacional de narcos
La Policía Nacional arresta en Cartagena a ocho traficantes armados que intentaron confundirse entre los clientes de un Carrefour y sembraron el pánico al tratar de huir JOSÉ ALBERTO GONZÁLEZ CARTAGENA/ La Verdad
Tres se hicieron un hueco en la barra del bar-restaurante y pidieron unos cafés, otros echaron un vistazo a las ofertas de teléfonos móviles, otros se acercaron hasta el mostrador de atención al cliente... Eran poco más de las tres y media de la tarde y numerosos clientes del hipermercado Carrrefour del Paseo de Alfonso XIII de Cartagena llenaban el carro de la compra aprovechando las horas de descanso en sus trabajos o reponían fuerzas en la pizzería o la croissantería ajenos a que, a su alrededor, ocho presuntos narcotraficantes trataban de confundirse entre ellos para pirarse del establecimiento poco a poco y burlar a la Policía Nacional, que venía siguiéndoles. La engañosa rutina duró poco, y en cuestión de segundos, varios agentes de paisano abortaron el intento de huida de los integrantes de una banda de delincuentes desmantelada ayer en la Operación Charter contra una red que actuaba en varias provincias. Once personas (nueve españoles, uno de ellos de origen marroquí, y dos marroquíes) habían sido arrestadas ya al cierre de esta edición en varias intervenciones que culminan meses de investigación para desmontar un clan dedicado a la distribución y venta de estupefacientes que tenía en Cartagena su centro de operaciones. La operación continúa hoy y hay previstos registros en viviendas de otros municipios costeros de la Región. La redada en el centro comercial sorprendió a decenas de clientes y, a pesar de la rápida y efectiva intervención policial, generó escenas de pánico entre algunas personas. «¡Todos al suelo, no os mováis», advirtieron a gritos varios policías de incógnito a los sospechosos, al tiempo que les apuntaban con sus armas reglamentarias, según relataron varios testigos. La mayoría de los supuestos delincuentes optaron por echarse al suelo y seguir las indicaciones de los funcionarios policiales, que mostraron sus placas para identificarse y calmar a los empleados y clientes del hipermercado. Antes de las cuatro No obstante, varios de los sospechosos emprendieron la huida y levantaron la inquietud y la alarma de trabajadores y compradores. «Uno de ellos ha salido corriendo por la galería que hay junto a las cajas registradoras, pero se ha caído y se ha destrozado la nariz. Algunas personas mayores se han refugiado en los mostradores y detrás de las estanterías», contaba minutos después de la redada Dolores, una de las limpiadoras del centro. A pesar de su tropezón, el sospechoso siguió corriendo pero, al tratar de salir a la calle, chocó contra una de las puertas automáticas, la desencajó y volvió a caerse. Mientras trataban de no atragantarse con sus porciones de pizza, varios clientes de Pizza Go se vieron sorprendidos por la atribulada detención. Unos metros y unos segundos antes, en el otro extremo del pasillo, Encarna, Mayka y Antonio ayudaron a cinco personas a refugiarse en la estrecha cocina de la croissantería. Y unos metros y unos segundos antes, Iván Orellano, Juan Férez y otros doce comerciales de la empresa de telefonía Vodafone saltaron a la vez de sus sillas cuando, en mitad de la comida, vieron «cómo un hombre tenía una pistola apuntado al techo y la movía de un lado para otro y la gente gritaba: ¡Pistolas, una atraco». «En ese momento no sabíamos que era un policía. Sólo nos hemos pasmado, hemos salido cortando y hemos dejado la comida en el plato», relataba Juan, aún impresionado, en el restaurante Goofy. Cruzando una avenida El mismo revuelo que se formó entre los comensales se armó entre quienes estaban en el aparcamiento del centro comercial, que vieron a varios hombres dar zancadas escapando de otros hombres que les fueron echando el guante poniéndoles las esposas. Uno de los que huían cruzó incluso entre varios coches a la acera contraria de la Avenida de Alfonso XIII, y fue arrestado cerca de la confitería San Nicolás. Afortunadamente, no hubo heridos.

No hay comentarios: